Nada muy sorprendente para ser un Viernes Santo. Si buscas en los canales locales, algo que yo nunca hago, encontraras la grandiosa variedad de películas inevitablemente destinadas a aburrir a los puertorriqueños en este día. En los canales americanos la programación es la misma de cualquier otro viernes.
En Puerto Rico, se encuentra un fenómeno psicológico-religioso-social que destaca indiscutiblemente la irracionalidad de la conducta puertorriqueña. Aquí no existe la separación política entre la iglesia y el estado. Por tal razón, las tiendas abren tarde y cierran temprano los domingos y en Viernes Santo las funciones normales de la sociedad se paralizan.
Publicado por Che