Es martes y a las 12:30 del medio día y el “Food Court” aun no se ha llenado de gente. Voy tranquilamente por las filas de mesas buscando un lugar para sentarme a comer. Encuentro una mesa larga completamente vacía y me acomodo en una de las esquinas. De pronto llega un tipo y se sienta justo al lado mío en vez de sentarse en cualquiera de las otras 10 sillas vacías en el resto de la mesa.
¿Por qué se sentó este imbécil aquí?, me preguntaba asombrado por lo absurdo de la situación en la que estaba. Me preguntaba también si este tipo se daba cuenta de lo mucho que me molestaba su decisión. ¿Sería un enfermo mental que hacia estas cosas a propósito para incomodar a un total desconocido? Tal vez era maricón o simplemente un idiota.
Son las 10:00 a.m. un sábado frente al estacionamiento de un hotel. Hay dos bancos vacíos y decido sentarme en uno de ellos. Pasan varios minutos y se sienta un taxista al lado mío. Todavía hay un banco completamente vacío, pero este tipo se sienta al lado mío. ¿Qué le pasa?
Pensé por un instante moverme al otro banco, pero note que se acercaban otros tres taxistas, así que decidí irme de ahí.
Son las 4:30 p.m. y entro temprano a una sala del cine para escoger mi asiento a gusto. Me siento en un área despejada en la que no hay gente todavía. Veo a la gente entrar y, poco a poco acomodarse. Mi fila sigue vacía, al igual que las que quedan de frente y detrás. De pronto llega una señora con sus dos hijas y se sienta justo al frente de mí.
Aparentemente no vieron el resto de las sillas vacías de su fila. No le importó ni siquiera evitar tener al alguien detrás. Al rato llega un señor y se sienta justo detrás de mí. Esto sí me molesta. A este tonto tampoco le importaron las sillas vacías que había en su fila.
Tantas sillas vacías y no las parecen ver. Tanto espacio renunciado y auto-negación de privacidad. ¿Qué pasa por la mente de las personas que prefieren molestar e incomodar a quienes solo quieren su espacio? ¿Por qué están dispuestos a quedar apretados juntos, habiendo sillas vacías a su alrededor?


El ser humano tiene muy acusado el sentido del espacio y por lo general, si te fijas en una sala de espera, entre persona y persona suele haber un espacio libre. Además, siempre elegimos sentarnos en las puntas para así asegurarnos de que, al menos a un lado, no va a haber nadie sentado.
Entiendo que te moleste puesto que a mí también me molesta mucho. Eso sí, en el cine es lo más normal, sobretodo si te sientas en el centro de la sala, puesto que los demás también quieren estar centrados para ver la película. Ahora, si estoy descansando tranquilamente en un banco, me sentaría como una patada que viniera alguien a sentarme a mi lado, y peor aun, que me dé conversación.
Sí, yo también pienso que la mayoría de las personas normalmente buscan NO estar cerca de otra persona. Y eso de sentarse en las puntas me suena muy conocido… claro, porque yo lo hago constantemente. Prefiero proteger por lo menos uno de mis lados. Pero he recibido crítica por esto, haciéndome pensar que tal vez yo soy un exagerado.
Los cines, si se llenan mucho particularmente en el área central de la sala (pero si tuviese una foto de la sala ese día en particular, te daría risa). Confieso que ya no frecuento los cines, excepto cuando tengo la oportunidad de ir en horarios que no haya mucha gente. Aun así, me siento al lado de la pared.